Wednesday, July 3, 2019

Concerning Jordan Peterson's insistence on the need for religion

Jordan Peterson, as we know, is a devout follower of both Nietzsche and Jung.  As we also know, both Nietzsche and Jung believed our culture was suffering from an existential crisis because of our de-christianization.  “God is dead” Nietzsche famously wrote.  To address this, both believed individuals should try to perfect themselves and by so doing improve culture.  Nietzsche also wrote that just as one summons a physician to improve an ailing body, so too we must be physicians to cure our culture’s ailments.  Ailments that have been brought upon us by the assassination of our religion, a religion that has been living with us for two thousand years.  

The problem with Dr. Peterson in my opinion, is that he—and to bring about an example from politics—like Bernie Sanders insists on a cure that will not work.  Socialist policies will not make our economy better, strengthen our liberties, and injustices disappear.  In the same manner, our existential dread, our frivolous values will not improve by insisting on dogmas that have lost respect and admiration.  In our age we need a new holy book (i.e. set of shared values) that may draw upon many of the values the Gospels teach us, but we must not insist on being hostage to a single religion with many faults and doubters.  

Tuesday, August 28, 2018

Más allá del Bollillo Gomez


Si pensamos que el éxito del Ecuador en el fútbol internacional solamente depende de un buen equipo técnico, estamos siendo completamente miopes hacia todos los factores que contribuyen al éxito en este deporte.  Hay varias razones, y el dinero gastado no es la principal.  Si así fuera, China o Qatar, con sus estratosféricas inversiones, consistentemente golearían a una selección como Uruguay que con una población de 3,5 millones es a la que todos apostaríamos para que sea esta la que golee en este ejemplo.   

Estudios compartidos por The Economist apuntan a ciertas variables que tienen correlación con el éxito de una selección nacional.  La productividad de un país, medido por el PIB per cápita, es naturalmente una variable de peso.  Mientras entrenadores en Senegal deben desparasitar a sus jugadores antes de entrenarlos en canchas de tierra, en Europa disfrutan de las mejores dietas, y césped en los campos de juego.  Otra variable importante es la popularidad del deporte dentro de un país.  En China solo el 2% de la población jugó fútbol en el año 2006 comparado con el 7% en Europa y Sudamérica.  

La Federación ecuatoriana de fútbol no puede hacer mucho para mejorar el PIB per cápita, igualmente no puede hacer mucho para que el fútbol aumente más en popularidad.  Sin embargo hay cuatro acciones que sí puede y debe tomar.  Primero y obvio es una buena preparación para las competiciones.  Pero también es esencial que los jóvenes talentos desarrollen creatividad en su juego.  También, asegurar que los jóvenes talentos tengan donde mostrarse.  Y por último, asegurar que la liga ecuatoriana esté conectada a la red internacional del deporte.  

En cuanto a la preparación, es indispensable organizar presupuestos que se puedan cumplir.  Muchas selecciones, incluida la nuestra, han caído en malos momentos por el impago de bonos e incentivos.  Segundo, es importante que el cuerpo técnico haga uso de las diferentes tecnologías y análisis para poder sacar esas mínimas ventajas que son las que hacen la diferencia en las mayores competiciones, como la de un mundial.  

En cuanto a la creatividad de los jóvenes es importante dejarlos jugar.  Algo que podríamos aprender de Uruguay y su programa de Baby fútbol, un esquema a nivel nacional que pone en la cancha a jugar a niños de entre 4 y 14 años.  Cavani y Suárez están entre los graduados de este programa.  Cabe mencionar, que algo que diferencia a este programa de otros es que no son academias estrictas que interfieren con el desarrollo del juego creativo de un joven jugador.  

Esto también lo entienden los alemanes.  Los clubes alemanes desde el 2001 han invertido más de USD 1 mil millones en desarrollar academias para jóvenes.  Crucialmente, estas academias se enfocan en el desarrollo creativo de los jugadores.  Por ejemplo, un popular ejercicio en estas academias es el de disparar balones desde diferentes ángulos al jugador para que este los controle como quiera y luego pase como se le antoje.  

También es importante que los jóvenes talentos tengan donde mostrarse.  Y en esto, los franceses nos han dado una lección a todos.  En Francia tienen un sistema nacional de academias centrado en el Institut national du football de Clairefontaine dedicadas a entrenar a jugadores franceses.  Además, este es un sistema que organizadamente produce y muestra los mejores talentos de esa nación.  Más aún, sigue desarrollando jugadores que pudieron ser ignorados por los cazatalentos a primera vista.  En otras palabras, la FEF pudiera ayudar a los clubes nacionales a encontrar y desarrollar talentos.  


Finalmente, es esencial que el fútbol ecuatoriano esté conectado a la red del fútbol internacional que hoy en día tiene su epicentro en Europa Occidental,  lugar donde se encuentran los más poderosos clubes del mundo.  Croacia es un excelente ejemplo de esto.  A pesar de tener una liga doméstica relativamente débil, ha exportado la mayor cantidad de jugadores per cápita a las ligas más importantes del mundo.  Entre algunas acciones que se pueden considerar para mejorar en esto es lo que hizo Liga de Quito hace unos años cuando firmó un acuerdo con el Real Madrid para mandar jugadores a sus filiales. Esto deberían emular más clubes ecuatorianos.  

Tuesday, October 17, 2017

Rafael Correa Delgado: El Hitler que parió el Ecuador


Dos caras de la misma moneda.  El surgimiento al poder de Adolfo Hitler en la Alemania del sigo XX, y de Rafael Correa en el Ecuador del siglo XXI, muestran cómo estos dos personajes y su ascenso al poder comparten espeluznantes similitudes.  Antes de que el Führer ordenara el desfile de herramientas de destrucción por las ciudades de Europa, llevó a cabo estrategias de decadencia social que han sido replicadas en la historia reciente del Ecuador por el gobierno que lideró el Mashi

En 1928, Hitler era un político sin influencia.  Sin embargo, triunfó contundentemente en las elecciones de 1933 para ser el líder del partido político más poderoso en Alemania.  De igual manera, tan reciente como en el año 2005, a nadie mucho le interesaba la opinión de Rafael Correa Delgado.  Pero al igual que el líder alemán en Europa, surgió a ser el cabecilla del partido político más poderoso del Ecuador.  E igual que el líder Nazi, la posteridad lo ha juzgado como alguien que secuestró la libertad de su pueblo para ganar poderes dictatoriales y envenenar la sociedad.

Empecemos con la forma de cómo estos déspotas llegaron al mando.  Ambos fueron electos por su pueblo al poder, y tanto alemanes con Hitler como ecuatorianos con Correa, pensaron que estos iban a ser jefes de gobierno normales.  Líderes políticos del Deutschnationale Volkspartei por ejemplo, pensaron que podrían controlar a Hitler ya que tenían más experiencia, y sobre todo, porque tenían mayoría en el gobierno.  En el Ecuador, líderes políticos se tragaron la píldora de que el socialismo del siglo XXI sería un gobierno reformista y que una asamblea constituyente iba a servir como los cimientos de un mejor Ecuador.  Todos estaban equivocados. 

Ellos sorprendieron.  Cuando Hitler subió al poder, nadie imaginó que actuaría en base a sus amenazas hacia los judíos y homosexuales.  Menos pensaron que hubiera violado los acuerdos de la Sociedad de las Naciones.  De igual manera, pocos se dieron cuenta que Correa en realidad iba a atropellar las instituciones del estado, incumplir la deuda externa, y dar un giro a la diplomacia ecuatoriana para favorecer dictaduras socialistas.  Pero ambos hicieron justamente eso y mucho más poco tiempo después de asumir el poder. 

Rafael Correa sumó popularidad aludiendo a la “partidocracia” y su supuesto rol en la crisis económica que el Ecuador vivió a finales del siglo XX.  En 1998 el Ecuador sufrió una devastadora crisis financiera que llevó al país a un decrecimiento económico.  Cerraron bancos, gente perdió sus ahorros, muchos perdieron sus trabajos, y la inflación empobreció a la gran mayoría de la población.  Lo mismo ocurrió en Alemania donde intentaron recuperarse de la tragedia de la primera guerra mundial a través de un fuerte gasto público que resultó en una devastadora inflación.  Ante estas tragedias, ambos líderes ofrecieron a sus pueblos una visión de un mejor futuro que tajantemente contrastó con las políticas de gubernativos tradicionales que habían, según ellos, arruinado a sus países.  En ambas naciones estos discursos populistas resonaron más con pseudo-intelectuales y la clase media.

 La propaganda Nazi repletó a la sociedad con lemas sobre Hitler.  Solo él iba a reactivar la economía alemana, solo él crearía empleo, solo él combatiría a las agresiones extranjeras y a sus ideologías tóxicas—el liberalismo, el comunismo, el socialismo.  Si esto no proyecta parecido con la propaganda correísta, sería bueno recordar los lemas que inundaron al Ecuador por una década.  “La patria avanza”; “la patria ya es de todos”.  “Correa es quien devolvió la dignidad al Ecuador”, solo “Correa es quien pudo combatir al imperio norteamericano”.  “Gracias a Correa se pudo refundar la patria”.  Lo cierto es que mientras otros políticos eran meros administradores, Hitler y Correa eran la salvación encarnada de sus naciones.  Un cuento increíble pero efectivamente logró engañar a ambos pueblos. 

Los discursos.  El historiador Volker Ulrich documenta descripciones de las arengas de Hitler.  Él [Hitler] usaba “comparaciones vulgares” y “no se avergonzaba de hacer las comparaciones más baratas”.  Sus discursos parecían “meras eyaculaciones”.  Los discursos del líder Nazi contenían patrones de acusaciones vacías y groserías.  De igual manera, si esto no produce eco en Correa, recordemos frases como “momias cocteleras”, “gordita horrorosa”.  “La banca es como una chica vanidosa”.  La “prensa corrupta”.  O cuando retó a puñetes a un legislador y atacó a toda una parte de los ecuatorianos llamándolos “pelucones”. 

El ataque a los pelucones es también un suceso impresionante.  Apalancado en los jefes de propaganda del régimen, los Alvarado, Correa no solo explotó los resentimientos de la sociedad hasta lograr una lucha de clases, si no que pudo mentir una y otra vez hasta lograr el control del estado y la sociedad.  Entre sus blancos principales estuvieron precisamente los pelucones quienes fueron estilizados como los artífices de la “larga y triste noche neoliberal”, y como dueños de la prensa corrupta que era corrupta porque, según dijo, “desde que se inventó la imprenta, la libertad de prensa es la voluntad del dueño de la imprenta”.  Cada tirano necesita alguien con quien pelear, si Correa tuvo a los pelucones, Hitler tuvo a los judíos. Al igual que el Mashi, El Führer uso a su jefe de propaganda, Joseph Goebbels, para colocar a los judíos como artífices de los daños de la sociedad alemana.  Es especialmente notable la comparación de los ataques a la “prensa corrupta” en Ecuador con los ataques a “la prensa judía mentirosa” en la Alemania Nazi. 

Como parte de sus peligrosas propagandas, el discurso santurrón lleno de bravata también fue vital para ambos tiranos.  Cuando Hitler separó a Alemania de la comunidad de naciones, declaró una victoria para Alemania diciendo que “preferiría morir” a que firmar algo que no esté dentro de los intereses del pueblo alemán.  ¿Acaso la actuación de Rafael Correa en torno a la “deuda [externa] ilegítima, la deuda corrupta, y la deuda ilegal”, o en torno a la base militar en Manta no es lo mismo? Recordemos, “a mi [Rafael Correa] me cortan la mano antes de firmar la continuación del convenio sobre el uso de la base de Manta”. 

Durante la primera mitad del año 1930, la política alemana se la puede resumir en cómo los Nazis destruyeron la institucionalidad alemana, la libertad de prensa, y crearon la dictadura de un partido político donde opositores fueron asesinados, arrestados, y expulsados.  No es inexacto describir los comienzos del correísmo de la misma manera.  La constitución de Montecristi consolidó el control del partido político Alianza País en todas las funciones del estado.  Vino acompañada de la disolución de un congreso legítimamente elegido por los ecuatorianos e intercambiado por uno afín al presidente.  Al igual que los Nazis, los decretos de emergencia violaban todo proceso con el fin de acelerar los cambios que Rafael Correa deseaba.  También vinieron leyes como la famosa Ley de Comunicación que otorgó el poder a una entidad controlada por la presidencia para callar a todo disidente, obligándolo a pagar multas, exiliarse en el extranjero, o ir a prisión.  Inclusive, no faltan los rumores en torno a las misteriosas muertes de un asesor de la cancillería y su esposa por supuestamente tener evidencia incriminadora del entonces canciller de la Revolución Ciudadana. 

Comparativamente, el gobierno Nazi usó su creciente poder para aplicar presión a la prensa desfavorable hasta que editores abandonaran sus puestos o hasta que el periódico dejara de funcionar completamente.  Esta historia se repitió en el Ecuador donde el Diario La Hora y el Diario Hoy fueron célebres víctimas.  Aunque no olvidemos la batalla (perdida) de Correa contra el Diario El Universo, que se la puede comparar con la batalla (perdida) de Hitler con el Münchener Post, periódico al cual Adolfo se lo refería como la “cocina envenenada”.  Ambos diarios pelearon con sus impresiones contra su respectivo régimen autoritario sin que los puedan aniquilar como tristemente sucedió con otros.  

En ambas dictaduras el atropello a la prensa libre parece haber sido un mecanismo para instaurar una red de corrupción en todos los niveles del estado.  Esto produjo en ambos países lo que apropiadamente debemos llamar una kleptocracia El clientelismo y capitalismo de favores reinó la sociedad de la Alemania Nazi de la misma manera de como reinó en el Ecuador de Correa.  Los procedimientos para asignar roles importantes del estado fueron atolondrados y se favoreció las preferencias del opresor supremo para sus designaciones.  Esto permitió que la corrupción sistematizada llene los bolsillos de los afiliados al partido de gobierno.  En Ecuador hemos podido ver cómo a los pocos meses de haber salido Rafael Correa del poder se ha descubierto la cínica red de corrupción, de la cual los sobornos de la constructora Odebrecht solo es una parte. 

El control total de la justicia en la Alemania Nazi se puede evidenciar en el fallo del incendio del Reichstag.  Cuando la corte suprema de ese país declaró inocente a uno de los que Hitler consideraba culpable, este inmediatamente instaló las “Cortes Especiales” supervisadas por las “Cortes Populares”; todas bajo la dirección de Nazis comprometidos.  Esta táctica contiene una semejanza total con el Consejo de Participación Ciudadana donde se institucionalizó un proceso donde fieles miembros de Alianza País han escogido a devotos miembros de Alianza País para supervisar a Alianza País El resultado del control judicial en el Ecuador se puede observar notablemente en al fallo del 30S, donde cada vez hay más evidencia de una aterradora injusticia ordenada por Rafael Correa.

El enfoque de ambos jefes de estado hacia la educación también merece mención.  Hitler reorganizó la educación desde el estado para redefinir la cultura alemana.  Correa apropió la educación al estado para dirigirla en base a criterios del gobierno central.  Para ambos, la educación pareció ser una herramienta de adiestramiento en vez de una forma de compartir conocimiento. 

Una espeluznante similitud es la forma cómo dividían los roles en la corrupta organización del estado.  En la Nazi alemana, Goebbels se aseguraba un ingreso estratosférico.  Como editor de la revista del partido Nazi, y como jefe del monopolio de propaganda, sus ingresos lo convirtieron en uno de los hombres más ricos de Alemania.  Herman Göring, segundo en la línea de poder, concentró una fortuna comparable al obligar pagos a cambio de su patrocinio.  Hitler no cobraba sueldo por ser el jefe del gobierno alemán, pero se aseguraba ingresos por, entre otras cosas, uso de imagen.  Las formas casi exactas de lucrar de los Nazis mencionados, y los Alvarado, Glass, y Correa (a través de sus juicios ilegales disfrazados de legales), respectivamente, son positivamente espeluznantes. 

Finalmente, las similitudes en personalidad.  Hitler fue una persona tremendamente carismática que llegó a controlar su país a través de discursos y publicidad.  Era temperamental, variable, inseguro, y muy intolerante a las críticas.  Aumentemos a esto la megalomanía y locura generalizada, y estas características han sido otorgadas a ambos personajes por el discurso público.  

Los paralelismos entre las circunstancias que permitieron a estos regímenes alcanzar el poder también merecen análisis, pero por el momento basta para quedarnos horripilados el atender la forma sistematizada y tan parecida de perpetrar maldad de estos sujetos.  Hay que decir que los finales de sus mandatos sí son diferentes, y por ende supongo que el Ecuador deber tener suerte que el dictador de los ecuatorianos no llevó al país a un conflicto armado acompañado de genocidio.  Simplemente dejó a Lenin.


Este artículo está basado en las siguientes fuentes:
Evans, Richard J. "The Ways to Destroy Democracy." The Nation. N.p., 27 Feb. 2017. Web.
Ulrich, Volker. Hitler: Ascent, 1889-1939. Kindle ed. N.p.: Random House LLC, 2016.



Thursday, July 21, 2016

Ingreso mínimo, educación, y salud: garantizado para todos los ecuatorianos… Y menos impuestos también.

Existe consenso nacional de indignación en los ecuatorianos a raíz del despilfarro del gobierno del socialismo del siglo XXI.  Con esto en mente sería bueno hacer números para ver lo que podría hacer un gobierno innovador por sus ciudadanos.   En el escenario que exploraremos a continuación todo ciudadano tendría garantizado un sueldo mínimo, educación, y salud.  Veamos:
Como premisa resaltemos, en números gruesos, que los ingresos totales del presupuesto general del estado (en base a su proforma 2015) superan los $27.000 millones.  El presupuesto para salud, $3.500 millones; educación, $4.300 millones.  Los ingresos por impuesto a la renta, $2.420 millones.  
Empecemos con el ingreso.  La forma de garantizar el ingreso mínimo en el Ecuador sería a través del mecanismo conocido como impuesto inverso.  Todo adulto declara impuesto a la renta, y si uno gana menos que el sueldo mínimo, el estado garantiza la mitad de lo que a esta persona le falte para alcanzar el salario básico.  El salario básico en el Ecuador es $370 mensuales.  Bajo este esquema, una persona con cero ingresos recibiría $185 mensuales.  Una persona con $200 en ingresos recibiría $85, y una persona con ingresos de $370 o más recibiría $0.  
El número de ecuatorianos mayor de edad es 9 millones.  Existen aproximadamente 3 millones de declaraciones de impuesto a la renta, lo que significa que todas estas personas por lo menos ganan $11.000 al año.  Quedan 6 millones.  Los beneficiarios del bono de desarrollo humano (bono solidario) llegan a más de 1.3 millones de ecuatorianos.  Bajo este esquema, estas personas pudieran recibir $155 mensuales suponiendo que tuvieran $0 ingresos, y poniendo el ingreso del impuesto a la renta como tope.  
Sin embargo, en base a estudios de ingresos en el Ecuador publicados por el INEC, podemos llegar a la conclusión que el 14% de las 6 millones de personas ganan menos del salario básico.  Esto equivale a 840.000 personas.  Si decimos que de estas nadie tiene ingresos (algo muy poco probable), este esquema pudiera repartir $240 mensuales a estas personas con lo que actualmente el estado quita a la ciudadanía en impuesto a la renta.  Esto significa un excedente de $55 por persona, lo que significa un excedente de $555 millones al presupuesto anual del estado, lo que a su vez significa una posible reducción del 20% en impuesto a la renta.  Cabe recalcar que presumo que la única razón válida para cobrar un impuesto a la renta es para redistribuir a los necesitados en un país.  
Salud.  La manera de garantizar la salud de todos los ecuatorianos es a través de un mecanismo de vales de seguro de salud para personas con ingresos menores.  Digamos que las personas que necesitan ayuda para comprar un seguro son aquellas que ganan menos de $11.000/año, es decir 6 millones de personas.  Con el presupuesto actual de salud, se pudiera ofrecer un vale anual por un valor de $586,65 a todas estas personas.  Con esto pudieran comprar el seguro de su preferencia y utilizarlos en el centro de salud de su preferencia.  
Educación.  Al igual que en salud, la educación garantizada viene a través de un sistema de vales educativos.  La población ecuatoriana, de acuerdo al último censo, incluye alrededor de 6 millones de jóvenes ecuatorianos entre 0 y 18 años de edad.  Digamos que aquellos jóvenes que necesitarían ayuda para pagar su educación corresponden a los hogares del 66% de personas que no declaran impuesto a la renta.  Quedamos con alrededor de 4 millones de jóvenes ecuatorianos elegibles para recibir los vales.  Con el presupuesto actual, los vales tuvieran un valor anual de sobre los $1.000, monto suficiente para pagar una buena educación en cualquier rincón de la patria.  
También debemos mencionar que esto ni siquiera considera los gigantescos recortes necesarios en burocracia y otros sectores del presupuesto del estado.  La triste realidad es que con un gobierno inteligente pudiéramos garantizar un sueldo mínimo, educación, salud, además de reducir impuestos.  

Fuentes:

Bandera de la República del Ecuador: Siglo XXI.

La bandera del Ecuador es bella, ¡bella! Se parece mucho a la bandera de Venezuela, y se parece mucho a la bandera de Colombia.  Esto como se sabe, se debe a la historia común de las tres naciones, pues por una década (y un poco más), estas naciones formaron lo que se conoce como La Gran Colombia.

Cuando se separó el departamento del sur, Quito, la nueva república adoptó, naturalmente, otra bandera.  Hubo variaciones pero la primera bandera oficial del Ecuador fue esta:


Luego de la Batalla de Guayaquil (conflicto trascendente en la guerra civil de 1859) en septiembre de 1860, Gabriel García Moreno creó un gobierno provisional en Quito con el Ecuador reunificado. Desde ese entonces, la bandera de los ecuatorianos ha sido esta (igual a la de Colombia):


Por varias razones, incluyendo por el simple hecho de que el mundo identifique la bandera ecuatoriana como si fuera la de Colombia (la única vez que no hay confusión es cuando se pone el escudo, y esto es inapropiado para banderas civiles según protocolo), se podría proponer otro diseño diferente al colombiano y al venezolano:



Otra opción sería reunificar Ecuador y Colombia bajo un solo estado.